¿Qué es el Estrés? Cuándo nos ayuda y cuándo nos hace daño

El estrés forma parte de la vida. No es nuestro enemigo: es una respuesta natural de nuestro cuerpo para ayudarnos a adaptarnos.

El problema aparece cuando se vuelve constante. En esta guía te explico, de forma sencilla, qué es el estrés, cuándo es útil y cómo puede afectar a tu bienestar cuando se mantiene demasiado tiempo.


¿Qué es el estrés?

El estrés es una respuesta de adaptación. De forma breve, podemos decir que es la reacción del organismo ante una amenaza o desafío que puede alterar el equilibrio interno.

A ese equilibrio fisiológico se le llama homeostasis: es el estado en el que el cuerpo realiza sus funciones de la manera más eficiente, con el menor consumo de recursos y con los menores efectos secundarios posibles, como una menor producción de residuos metabólicos o de poder oxidativo.

El estrés aparece cuando percibimos señales de peligro —los llamados factores estresantes— que indican que el funcionamiento normal del cuerpo está en riesgo de alterarse.
Ante ello, el organismo entra en modo adaptación: se activa el sistema nervioso simpático (SNS) y se frena temporalmente el sistema nervioso parasimpático (SNP), priorizando los mecanismos de alerta y supervivencia.


Tipos de factores estresantes

Los factores estresantes pueden ser:

Fisiológicos: una herida, falta de oxígeno, una infección, deshidratación, dolor, etc.
Psicoemocionales: una discusión, la pérdida de un trabajo, una ruptura sentimental, la enfermedad de un familiar, exceso de responsabilidades…

En todos los casos, el cuerpo detecta que aumenta la incertidumbre, le cuesta predecir lo que ocurrirá a corto plazo y activa mecanismos de adaptación para protegerte.

Estrés agudo: la respuesta positiva

Cuando el estrés aparece de forma puntual, tu organismo activa lo que en biología se llama respuesta alostática: un conjunto de ajustes para ayudarte a resolver el desafío y volver a la homeostasis.

Estas respuestas movilizan los recursos esenciales del cuerpo:
oxígeno, ATP (energía), agua y sodio.

Para conseguirlo, el organismo aumenta:

  • La frecuencia cardiaca

  • La frecuencia respiratoria

  • La presión arterial

  • La liberación de glucosa en sangre

  • La reabsorción de agua y sodio

Así, puede enviar más recursos a los órganos clave:
✔ Sistema locomotor (moverte, reaccionar)
✔ Cerebro (alerta, concentración)
✔ Sistema inmune (defensa y reparación)

Todo esto lo coordinan hormonas y neurotransmisores como adrenalina, noradrenalina, cortisol, aldosterona y vasopresina.

Esta activación, a corto plazo, es muy útil y adaptativa. Nos ha permitido sobrevivir durante millones de años frente a heridas, infecciones, frío, calor, hambre o peligros ambientales.


Estrés crónico: cuando deja de ayudar

El problema aparece cuando este estado se mantiene demasiado tiempo.

La activación constante implica:

  • Más metabolismo

  • Más cortisol

  • Más actividad inmunitaria

  • Más inflamación

  • Mayor riesgo cardiovascular (por el aumento prolongado de presión arterial, frecuencia cardiaca y glucosa)

Aunque el cuerpo tiene mecanismos para compensar estos cambios de forma puntual, no puede sostenerlos durante semanas o meses. Es aquí donde aparecen las consecuencias del estrés crónico:

  • Ansiedad o sensación constante de alerta

  • Problemas de sueño

  • Agotamiento físico y mental

  • Dificultad para concentrarse y fallos de memoria

  • Problemas digestivos

  • Alteraciones hormonales

  • Más infecciones o peor recuperación

  • Pérdida de masa muscular y ósea

El estrés crónico no solo “se nota”: se expresa en todo el organismo, desde el sistema nervioso hasta la microbiota.


Volver al equilibrio

El estrés es una respuesta natural diseñada para ayudarnos. Pero cuando se mantiene en el tiempo, puede afectar a tu energía, tu sistema inmune, tu digestión, tu sistema cardiovascular y tu equilibrio emocional.

Si sientes que tu nivel de estrés es difícil de manejar, o si notas señales de fatiga, desregulación digestiva, tensión continua o problemas de sueño, puedo acompañarte desde un enfoque integrativo para recuperar tu estabilidad y tu energía.

 


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